Cómo funciona Ordeli
El comensal escanea el QR de su mesa, ve la carta con alérgenos, pide desde su navegador y paga su parte cuando quiera. Mientras tanto, la comanda entra en cocina y la mesa se actualiza sola en el plano de sala. Sin descargar ninguna aplicación y sin cambiar de hardware.
Cómo funciona la carta QR de tu restaurante
4 pasos. Tus comensales piden y pagan con QR sin levantarse de la mesa.
Escanean
Abren la cámara del móvil y escanean el QR de la mesa. Ya están dentro.
Piden
Navegan tu carta y envían el pedido directo a cocina. Sin intermediarios.
Disfrutan
Cocina recibe al instante. La comida llega antes, la experiencia mejora.
Pagan
Cada comensal paga lo suyo desde su móvil. Cuando quiera. Sin prisas.
Y mientras tanto, ¿qué ve tu equipo?
Es la pregunta que más hacen los hosteleros, y con razón: lo que decide si esto sirve no es la pantalla del cliente, es lo que pasa en la barra un viernes a las dos y media.
En sala: la mesa cambia de color sola
Cuando el comensal escanea, la mesa pasa a ocupada en el plano sin que nadie toque nada. Cuando pide, aparece la comanda. Cuando paga, se marca. El camarero no tiene que ir a comprobar nada.
Las mesas que llevan demasiado tiempo esperando se señalan solas, así que el aviso llega antes de que el cliente levante la mano.
En cocina: llega separado y por pases
La comanda entra en la pantalla de cocina agrupada por pase y separada por destino: lo de barra en barra, lo de cocina en cocina. Cada plato lleva su reloj, y el color avisa cuando se pasa del tiempo previsto.
Quien prefiera papel sigue teniendo papel: se imprime en paralelo en la térmica de siempre.
En la cuenta: cada uno paga lo suyo y se va
El reparto por defecto es a escote, que es como se paga de verdad en España. Quien quiera pagar solo lo que ha tomado, puede; y un plato compartido se divide entre los que lo compartieron.
La mesa no se cierra con el primer pago: sigue abierta hasta que paga el último. Quien tenga prisa se va sin esperar a la sobremesa de los demás.
Preguntas frecuentes
¿El cliente tiene que descargar una aplicación?
No. Escanea el QR de su mesa con la cámara del móvil y entra directamente en el navegador. Ni registro, ni contraseña, ni descarga.
¿Y si un cliente no quiere usar el móvil?
Se le atiende como siempre: el camarero toma la comanda en su terminal y cobra en efectivo o con datáfono. El móvil es una opción más, no una condición.
¿Sustituye a los camareros?
No. Les quita las dos tareas que más tiempo comen en hora punta —tomar nota y cobrar mesa por mesa— para que estén en la sala en vez de dando vueltas a la barra.
¿Qué pasa si se cae internet a mitad de servicio?
La aplicación del camarero sigue tomando comandas y cambiando estados sin conexión, y las sincroniza al volver la red sin duplicar nada. El cobro con tarjeta sí necesita red, como en cualquier sistema.
¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?
Lo que tardes en montar la carta. No hay instalación ni visita técnica: te das de alta, cargas tus platos y tus mesas, e imprimes los QR.
¿Hay que cambiar de hardware?
No. Funciona en el navegador, así que sirve una tablet, un portátil o el móvil que tu equipo ya lleva encima. Para imprimir, cualquier impresora térmica de red.
Tu primer servicio puede ser esta noche
Catorce días de prueba, sin tarjeta y sin comprar hardware. Si quieres verlo pieza a pieza antes, están todas las guías.