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Software de hostelería

Un software de hostelería tiene que cubrir cuatro cosas para servir de algo en España: tomar la comanda, llevarla a cocina, cobrar —a menudo dividido entre varias personas— y cerrar la caja cuadrada cumpliendo la norma antifraude. Esta página explica qué exige cada una y cómo distinguir un sistema que las cubre de uno que las promete.

Sin tarjeta, sin permanencia y sin comprar hardware.

La normativa no es opcional

VeriFactu en el conjunto del Estado y TicketBAI en el País Vasco. Si tu programa no está declarado como garante, el sancionado eres tú.

La cuenta se reparte

En España la mesa paga a escote. Un sistema que solo sabe cobrar el total obliga al camarero a hacer de cajero cuatro veces.

Y la caja tiene que cuadrar

De cierre a cierre, no de medianoche a medianoche. Un local que cierra de madrugada no puede partir su turno en dos días fiscales.

Qué distingue la hostelería de cualquier otro comercio

En una tienda la venta se cierra en un acto: se elige, se cobra, se acaba. En hostelería no. Una mesa se abre, recibe varias rondas separadas en el tiempo, cambia de camarero a mitad de servicio, se reparte entre cuatro personas que pagan por separado y puede cerrarse dos horas después de haberse abierto.

Por eso un TPV de comercio no vale, por bueno que sea. Lo que hay que mirar no es la pantalla de cobro: es cómo aguanta el sistema una sala llena un viernes a las dos y media.

Lo que la ley española exige a tu programa

Desde el Reglamento aprobado por el Real Decreto 1007/2023, el software de facturación debe generar registros firmados, encadenados e inalterables de cada ticket. Es VeriFactu, y afecta a cualquier local que emita tickets con un sistema informático.

En el País Vasco rige además TicketBAI, que es anterior, es foral y sí exige remitir cada factura a la Hacienda de su territorio. Un grupo con locales dentro y fuera necesita las dos cosas a la vez.

  • Registros firmados y encadenados en cada cobro.
  • Código QR verificable en el ticket que se entrega al cliente.
  • Prohibición del software de doble uso: nada de dos contabilidades.
  • El programa debe estar declarado como garante ante la Administración.
  • Alérgenos de los catorce grupos visibles antes de que el cliente pida.

Cómo se paga aquí, que no es como en otros sitios

El reparto habitual en España es a escote: la cuenta se divide a partes iguales entre los comensales, y el reparto por platos es la excepción, no la regla. Un sistema pensado para otro mercado suele hacerlo al revés y obliga a hacer cuentas en la sobremesa.

Y no se pide propina. Sugerirla en pantalla, que es lo normal en los TPV importados, incomoda al cliente español. Se puede dejar, pero el sistema no debería proponerla.

Cinco preguntas antes de firmar nada

Sirven para cualquier proveedor, no solo para nosotros. Si alguna no tiene respuesta clara, conviene insistir antes de firmar.

  • ¿Está el software declarado como garante ante la Agencia Tributaria o la Hacienda Foral que me corresponde?
  • ¿Qué pasa exactamente si se cae internet en mitad del servicio?
  • ¿Hay permanencia, y qué me llevo si me voy: mi carta, mi histórico, mis facturas?
  • ¿El hardware es suyo o puedo usar el que ya tengo?
  • ¿La cuenta se puede dividir de verdad, incluido un plato compartido entre tres?

Dónde encaja Ordeli

Ordeli cubre las cuatro piezas en un solo sistema y añade una que casi ningún TPV cubre: que el comensal pida y pague desde su propio móvil, sin descargar nada. No sustituye al camarero — le quita las dos tareas que más tiempo comen en hora punta.

Funciona en el navegador, así que no obliga a comprar hardware ni ata a un proveedor. Y VeriFactu y TicketBAI van incluidos en todos los planes, no como módulo aparte que se contrata cuando aprieta la fecha.

RD 1007/2023
Reglamento que obliga a tu software de facturación
14 alérgenos
Que hay que declarar antes de que el cliente pida
79 €/mes
Desde, con suscripción anual e IVA incluido
14 días
De prueba, sin tarjeta

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un TPV de hostelería y uno de comercio?

Que en hostelería la venta no se cierra en un acto. Una mesa acumula rondas, cambia de camarero y se reparte entre varias personas. Un TPV de tienda no sabe hacer eso, por bueno que sea cobrando.

¿Tengo que cambiar de programa por VeriFactu?

Solo si el tuyo no se adapta. Lo que debe cumplir es el software de facturación, no el hardware: el ordenador o la tablet sirven igual. Pregunta a tu proveedor si está declarado como garante.

¿Necesito comprar un terminal cerrado?

No con Ordeli. Funciona en el navegador, así que vale una tablet, un portátil o el móvil que tu equipo ya tiene. Si quieres imprimir comandas o tickets, cualquier impresora térmica de red.

¿Sirve igual para un bar que para un restaurante?

El sistema es el mismo; lo que cambia es qué piezas se activan. En un bar pesa el cobro rápido en barra y la terraza; en un restaurante, los pases de cocina y el reparto de la cuenta.

¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?

Lo que tardes en montar la carta. No hay instalación, ni visita técnica, ni migración: te das de alta, cargas platos y mesas, e imprimes los QR. Un local normal lo tiene listo en una tarde.

¿Qué pasa con mis datos si me voy?

Son tuyos y te los llevas. No hay permanencia. Las facturas emitidas se conservan por la obligación fiscal de cinco años, como en cualquier sistema.

Probar Ordeli 14 días

Sin tarjeta, sin permanencia y sin comprar hardware.